Soy un tipo normal, como veis en la foto, que un día decidió hacerse un blog en spaces y que poco a poco se fue haciendo este a su gusto. Si te ofendes por lo que digo ya sabes, El Mosquitero tiene unas puertas muy grandes que no se cierran ni para los que quieren entrar, ni para los que quieren salir, así que nadie te obliga a estar aquí, hay muchos blogs en el mundo donde elegir. Que prefieres malo conocido que bueno por conocer, pues bienvenido a mi mundo en el que podrás dar la versión de tu historia sin que eso afecte a nuestra relación. Si algún día no estas de acuerdo con lo que digo, exponlo en un comentario. Los blogs son eso, conversación, y aquí nunca ofenderá una opinión contraria. Mas bien será bienvenida.
Hoy ha sido noticia la detención de un conductor de autobus que sextuplicaba la tasa de alcohol máxima permitida para conductores profesionales. Como conductor profesional que soy, creo que este delito está poco penalizado. Es cierto que la ley ha cambiado y es cierto que hay gente que va a la cárcel, pero no creo que esto sea suficiente. Como profesional que soy, creo que falta concienciación.
Soy partidario de más control de alcoholemia. Más radares y más lo que haga falta. Pero no solo contra los conductores profesionales, si no contra la gente corriente que circula hablando con el móvil, los que no respetan los pasos de peatones, los que aparcan en doble fila, los que circulan por el carril del centro cuando hay uno a la derecha que permanece libre...
Es hipócrita desfogarse con este hombre que tiene un verdadero problema con el alcohol y no dar importancia a cuando infringimos nosotros alguna norma. Porque señores, la gente que contesta un móvil, que no se pone el cinturón, que habla mirando hacia atrás mientras conduce, que circula a más velocidad de la permitida en ciudad (y hablamos de una velocidad de 60 Km/h), que circula a una velocidad anormalmente reducida (menos de la mitad de la máxima permitida para la vía por la que circulemos), que se pasa los semáforos en ámbar...o incluso en un rojo reciente...todos esos son también un peligro.
Es un peligro también el no llevar a los niños atados, ponerlos de cara a un airbag, no llevar la sillita homologada para su edad, abrir la puerta por el lado de la carretera para sacarlos, pasarse con ellos un semáforo de peatones en rojo mientras somos peatones (recordemos que ellos copian nuestros actos), hacerles carantoñas mientras conducimos...
Este hombre ha sido denunciado y detenido, pero recordemos que para no tener un accidente no es suficiente con que nosotros vayamos bien, si no que el otro también tiene que hacerlo. Y pensemos un momento...¿quien me asegura a mi, que el que provocara el hipotético accidente iba a ser el autobusero y no un conductor anónimo que se despistó mientras encendía un cigarrillo?
Está bien eso de la conciencia social mientras vemos el telediario, pero sería más constructivo para todos saber que esa misma concienciación la tenemos también tanto al volante como de peatones. Y eso señores mios, es algo de lo que tengo muy serias dudas. Incluso si me lo juráis.
Si hay algo que es imprescindible cuando se lleva a niños en el coche es el llevarlos perfectamente atados con el cinturón de seguridad. Tan solo debeis ver este vídeo para comprender a la perfección hasta qué punto jugais con sus vidas si no lo haceis.
Dado que Vinagre me ha dicho que mientras ponga buenos vídeos no enlazará ni uno solo de los artículos que pongo en lo de Tus feeds en mi blog, debo aceptar que nunca saldré en esa lista...jajaja.
Muchas veces antes de entrar en este mundo del camión, me pregunté porqué los camiones Europeos, al contrario que los Americanos y Australianos, carecían de morro y tenían empotrado bajo el asiento del conductor sus motores.
Al principio la peregrina idea que se me hacía más válida, era la de que en aquellos países las rutas eran más largas y la distancia entre áreas de servicio estaba en consonancia con lo primero. Por ello los camiones eran, nunca mejor dicho, la segunda vivienda del conductor, motivo por el cual las cabinas tractoras (así se llama el camión sin el semirremolque) adquirían el espacio necesario para ser totalmente acogedoras. Para ello, dotaban a la tractora con un morro para alojar el motor. Así la tractora disponía de más espacio para alargar la cabina y aumentar sustancialmente el lugar de descanso.
Si bien es cierto lo de la distancia entre Áreas de Servicio y todo eso, la verdad es que el motivo que origina esta diferencia es mucho menos romántico y si mucho más económico.
Al contrario que en América y Australia, donde no hay limitación de longitud en los vehículos, en Europa la longitud máxima autorizada para vehículos articulados (excepto autobuses) es de 16'50 m. según el art. 234 del código de circulación. Ello haría que una tractora con morro tuviera que acortar la longitud del semirremolque para seguir dentro de la legalidad. Pero como más o menos las medidas de los semirremolques están estandarizadas, el dueño del Truck Americano se vería obligado a pedirlo a medida, lo que lo haría muy caro. Al aumento del coste de fabricación se debería sumar la menor capacidad de carga, por lo que ese camión sería más caro y facturaría menos al mes. Una decisión fatal para una empresa.
Eso sí, eso no quita para que haya por ahí algún que otro afortunado, que puede permitirse semejante capricho y nos permite ver de vez en cuando esas maravillas por estas carreteras. Y si os fijáis si alguna vez tenéis la suerte de cruzaros con alguno, siempre estarán atados a una cisterna. Normalmente porque la longitud de las cisternas suele ser más corta que la de los otros semirremolques.
Hay algunos camiones Europeos como el Scania, el Volvo y hace algunos años el Renault, que sí que tienen morro, pero este es corto y más decorativo que otra cosa. Esos son los que normalmente van unidos a cisternas y bañeras. Compensan así la mayor longitud de sus tractoras con la menor longitud de los semirremolques.
Hace poco fue noticia un accidente múltiple en el que se vieron afectados casi un centenar de vehículos. El primero de los tres accidentes fue causado por la niebla y la elevada velocidad de los automovilistas en tan malas condiciones medioambientales. Pero el segundo, que ocurrió al otro lado de la mediana de la autovía, fue por culpa de los mirones.
¿Y qué son los mirones?
Los mirones, los peritos, o los gilipollas como yo los llamo, son la gente que cuando ve un accidente decelera para poder observar el desastre ocurrido en el sentido contrario. Son tipos que no dudan en frenar la marcha sin pensar en el que viene detrás y son los que mayormente provocan las largas colas tras un accidente. A este comportamiento se le llama efecto mirón.
Yo estoy en la carretera la mayor parte de mi vida, así que como tengo muchas posibilidades de cruzarme con un capullo de esos, he decidido poner un vídeo para intentar que los que lean este blog no se conviertan en eso.
Ale chiquillos, ya habéis visto lo que pasa en un accidente. Ahora a circular y ha dejar de dar por el culo.
Nace una nueva sección en el blog, El mundo del camión, en la que pondremos camiones a gogo y una introducción lo más sencilla posible a mi mundo. Para que los de los datacenters y demás tecnicismos informáticos sepan que no lo saben todo...sobre todo lo que hay que saber.
Así que esta misma tarde, cuando vuelva de pasar la ITV del camión, empezaré a darle forma a la sección. De momento os dejaré este impresionante vídeo.