Somos el espejo en el que nuestros niños se miran cada mañana al despertar. Los vicios y los comportamientos, son las pautas que ellos intentan seguir para parecerse lo más posible a nosotros. Un grito, un cigarrilo, una anorexia, una lata tirada en la calle...un maltrato. Todo esto lo copian esos pequeños seres que algunas veces olvidamos que pululan a nuestro alrededor.



Os he puesto este vídeo, porque retrata bastante bien la realidad que ellos ven a través de los actos que nosotros llevamos a cabo en su presencia. Unos actos que ellos copian a su manera para poder sentirse más mayores, más cercanos a nosotros.

Recuerda bien este vídeo, tal vez la imitación de nuestros niños sea el aviso que necesitamos para descubrir que no somos tan buenos como creemos.