Y es que esto es lo primero que se lee al entrar en una. Claro que, cuando uno va a estudiar, cumplir este precepto es sencillo. ¿Pero qué pasaría si unos amigos decidieran ir a la biblioteca a hacerse putadas?¿Serías capaz de guardar ese sepulcral silencio con el que se asocia a este tipo de lugares?



Luigix lo ha puesto en su blog y yo lo descubro gracias a él. Y tengo que decir que aún me estoy riendo...jajaja