Como todos sabemos, es difícil encontrar pareja en estos tiempos. Y más difícil aún identificar a quien no la tiene para tirarle los trastos. Pero eso se acabó en 2005 con la llegada del anillo de los solteros.

Y es que un  tipo que se preguntó a si mismo como identificar a un soltero en la gran ciudad, tuvo acto seguido, la increíble y disparatada ocurrencia de inventarse un anillo para darlos a conocer.

Y no es que las cosas le hayan ido mal, más bien le van viento en popa. Wahlbäck (no es que me haya acordado de la moral distraída de la madre de nadie...es el nombre del que se lo ha inventado), ha creado una web para vender estos dichosos anillos a través de internet y la susodicha ha sido traducida para Alemania, Francia, Gran Bretaña, Japón, Brasil, México, China, España, Australia, Ecuador y China.

Una gran idea salida de una tontería, como en algún momento fue la de poner un palo para los caramelos (Chupa Chups...por si no lo has pillado a la primera), que generará en un negocio del carajo solo con que la gente se tome en serio este anillito.

Yo por mi parte en mis tiempos de soltería, hubiese agradecido un complemento como este para no errar en el tiro más de una vez. Un anillo, que de seguro tiene mucho futuro...jejeje