Los hombres siempre nos hemos preguntado que pasaba en el baño de las mujeres, para que estas siempre entraran cual marabunta enloquecida, todas juntas al mismo tiempo al defecador al grito de, "todas a una como en Fuenteovejuna". Ahora, tras años de estudios, los hombres hemos descubierto las ventajas de dicho comportamiento y lo hemos llevado a la práctica de la mejor forma posible.