Parece que esta marea que a sumido al PP de Rajoy en la inestabilidad, está lejos de llegar a su fin. Ya no porque Gallardón diga que no dirá nada hasta el nueve de Marzo y acto seguido aparezca con piel de cordero pregonando que ha sido derrotado, si no porque tras esas palabras se conoce que otros tres alcaldes si entrarán en las listas electorales.

Yo creo que Rajoy acertó al decidir que no iría Gallardón en las dichosas listas. Siempre que hay que nombrar a gente para un puesto, hay que elegir y alguien debe quedar fuera. Lo que no creo es que esta fuese la idea que Rajoy tenía sobre lo que quería hacer. Yo creo que Rajoy sí que lo iba a incluir, pero el órdago de Esperanza (para mi la mejor sustituta de Rajoy en caso de debacle electoral), hizo que sus planes cambiaran de inmediato y en un acto reflejo los dejó a los dos en la estacada.

No creo que tener a Gallardón en las listas fuese una buena idea. Un hombre demasiado dado a llevar la contraria al partido, a los gestos hacia los rivales, demasiado falso en sus convicciones y dado a girar como si de una veleta se tratara, según vengan de un lado o de otro. Gallardón hubiese sido un segundo gallo en el gallinero y todos sabemos que las bicefalias no tienen mucha esperanza de vida en la política Española.

No creo que esta decisión, que no creo que sea fruto de la valentía, si no de la desesperación del que durante mucho tiempo ha esperado que el tiempo curara las heridas que él tenía que haber sanado, influya negativamente entre los ciudadanos. No creo que esto de menos votos al PP, aunque ahora en las tertulias no hagan más que salir presuntos votantes del PP diciendo que no votarán al partido.

España no es un país de políticos, si no de partidos. La gente vota en su mayoría lo que siempre ha votado. Da igual que se haya hecho bien o mal, eso es lo de menos. Por eso el índice de participación en las elecciones estan decisivo. Cuanto mayor es el índice, menores son las posibilidades de que el PP gane las elecciones. Y esta es una máxima que nos persigue desde que la democracia existe en este país.

Cuando el PSOE Vasco decidió prescindir de Nicolas Redondo por ser demasiado cercano al PP en sus posiciones sobre la territorialidad, también se dijo que lo notarían en las elecciones. Hoy es el día en que son la segunda fuerza en el País Vasco y de Nicolas ya no se acuerda casi nadie. Eso sí, salvo los que lo escuchamos en Onda Cero de tertuliano junto a Carlos Herrera.

Por eso, la polvareda que ahora se levanta es solo un manto artificial que solapa ya no el nombramiento de Pizarro por parte de Rajoy como número dos por Madrid, si no que además se aprovecha para que la ciudadanía no le repita a Zapatero lo que hace casi cuatro años tronó por toda España:

Merecemos un gobierno que no nos mienta!

Por aquello de pasarse media legislatura mintiendo a los Españoles con que no se estaba negociando con ETA y ni siquiera dejar de hacerlo cuando dos muertos estaban ya enterrados entre los escombros de la T4.

La memoria es muy corta para según que cosas...y no hay que olvidar que en la política, hasta lo menos irrelevante es capaz de silenciar un terremoto. Otra cosa que caracteriza a la política es que nada tiene fecha de caducidad y que cualquier escandalo tendrá su sitio entre en el vaivén de la actualidad diaria...aunque de ello hayan pasado muchos años.