No hay nada peor que un problema que se enreda un día tras otro. En este caso el problema del AVE, que lejos de quedarse en un problema localizado únicamente en CataluÑa, empieza a contagiarse al resto de tramos del tren de Alta Velocidad, en este caso una grieta a unos 1.000 metros del interior del túnel este de Abdalajís (Antequera).

No hace falta que busquemos culpables, ZP el superheroe de la Z, ya se ha auto proclamado culpable culpabilísimo de las desgracias ferroviarias, algo que le engrandece, si tenemos en cuenta que mientras paseaba por las vías en Domingo, día de guardar para los Católicos, un nuevo agujero en la confianza de sus votantes hacía acto de presencia en forma de socabón y minaba un poco más su credibilidad.

Lo malo de todo esto es, que mientras aquí la gente se pelea por pescar votos en río revuelto, en los confines del continente Africano otros Españoles temen por su libertad. Ya no sé si serán culpables o inocentes, pero veinte años de trabajos forzados es para temer por ellos. Esa pena en un país como ese debe ser como vivir en el infierno cien años. Lo malo es que la diplomacia Española no está en su mejor momento y en este caso esto es lo que más falta les hace a estas desgraciadas personas.

Eso sí, aquí por reivindicar se reivindica lo que haga falta. Y si le faltan letras a la sopa de letras, pues se remueve el cielo y la tierra para que aparezcan. Creo que es para esto para lo único que ha servido la Blogosfera, para que le añadan la U y la W a la dichosa sopa. Esa sopa que aquellos Españoles de antes tardarán en probar de nuevo.

Esa blogocosa que se empeña en saber de Gadgets y ser aprendiz de periodista, pero que no pelea por lo que es justo. Que se queja de los periódicos porque olvidan demasiado pronto la noticia de ayer, pero que no vacilan en obviar una desgracia porque se sale de la temática de su blog.

Pero no perdamos la esperanza en los bloguers. Aún hay algunos que se enfadan y enfrentan con el mundo que les rodea. Que pelean por la utopía de una blogosfera de libertad de opinión. Aunque sea un hecho que opinión es de lo que más carece la misma. Aunque sepamos que para lo máximo que se utiliza ese derecho, es para describir cual manual, un móvil o un portátil de última generación.

La blogocosa está mal...pero peor estoy yo que hablo de ello.