No me puedo resistir a poner este fantástico video, que descubro gracias a Pixel y Dixel, en donde se pone de relieve el estado etílico de Paco Lobato y compañía mientras retransmitían como se quedaba Hamilton en la gravilla.

Yo mismo le atribuí el milagro a Santa Gravilla, pero se vé que San Ganchao también puso su granito de arena para que todo saliera a las mil maravillas.