Impresionante video que retrata, perfectamente, lo que es nuestra vida cibernética. Las dobles personalidades que  temporalmente, hasta el más pintado, adopta en función de la gente con la que interactúa en la red.

Un severo repaso a nuestras vergüenzas al mismo estilo del que acompañaba la entrada " Internet y los vendedores del nirvana cibernético". Una forma fiel de reconocernos a nosotros mismos en algún momento de nuestro paso por estos lares.

Sencillamente, no creeré a ninguno que diga que no se ha identificado, ya no con la situación, si no con lo que transmite alguno de estos personajes.