Hace casi dos meses que se celebraron las Elecciones Locales y Autonómicas. En este periodo de tiempo cada partido político ha tomado sus propias posiciones, frente a los resultados electorales, interpretando los votos de los ciudadanos. Normalmente estas valoraciones y conclusiones, si nos fijamos, se han referido casi exclusivamente al ámbito nacional, quedando Alcaldías y Presidentes Autonómicos supeditados a un segundo plano. Esto no debería ser así, pero la política de este país es así de destructiva.

Evidentemente es normal que esto pase. La proximidad de las Generales hace irresistible, cada cuatro años, transformar unas elecciones locales en unas primarias de las anteriores. Aunque también hay excepciones, esto es lo que mayoritariamente ocurre.

Una vez elegidos los Alcaldes y Presidentes Autonómicos, es hora de hacer balance y dirigirse a los ciudadanos. Para esto nos fijaremos en Algemesí, ciudad en la que la mayoría progresista (o sea, el PSOE junto con cualquier otro para que el PP no gobierne), ha perdido la Alcaldía en beneficio del PP que la ha ganado por mayoría absoluta.

Y vosotros os preguntareis ¿Y qué pasa?

Pues pasa que después de este tiempo y si tienes que publicar un artículo para Berca, la revista local de tu ciudad, tus palabras deben ser comedidas y de agradecimiento. Más aún si has perdido la alcaldía después de veinte años de mandato.

Pero no, lo único que se le ocurre al partido perdedor en su primera comparecencia es arremeter contra el ganador diciendo:

"Esta vez no ha podido ser, hemos puesto las ganas, la ilusión, una buena candidatura, todo el trabajo hecho hasta el día de hoy y sobre todo un buen programa de futuro. Un diseño y un proyecto de nuestra cuidad más habitable y atractiva. Cosa que, nosotros al menos, no hemos podido ver en el programa del ganador. Pese a todo, algo habrá que no hayamos hecho bien, pues no hemos refrendado de nuevo la confianza de los vecinos. Ahora, nosotros al contrario que el PP, haremos una oposición constructiva, sin mentiras."

Una intervención un tanto agresiva si de lo que se trataba era agradecer la confianza dada durante tanto tiempo, y un desprecio directo a todos los que no les han votado. Mismamente podemos extrapolar esto mismo a la dirección general de su partido. Un partido que está más pendiente de lo que hacen los demás que de lo que ellos están obligados a hacer.

El contra punto a este tipo de declaraciones, encontramos las del nuevo Alcalde, Vicent R. García Mont, que en sus primeras palabras en este diario local dice:

"Se cierra, con este resultado, un ciclo de veinte años en el que depositasteis vuestra confianza en el Partido Socialista…

Justo es de agradecer a la corporación anterior su esfuerzo, en especial a Emili Gregori (ex Alcalde), que ha ejercido durante todos estos años la Alcaldía con dignidad y dedicación. En su trabajo nos apoyaremos, como lo harán en el nuestro los que vengan detrás. Lo importante es que nuestra ciudad avance y que la vida de sus habitantes mejore día a día."

Esta forma de hablar esta en sintonía con las palabras del señor Rajoy, que el otro día respondiendo a una pregunta sobre lo del barco de Ibiza decía:

"Yo no vengo a criticar, se supone que todo el mundo hace lo que puede"

Volviendo a lo que ocurre en Algemesí, como podéis comprobar,  hay una gran diferencia entre los puntos de vista de ambos partidos. Unos aceptan el respaldo popular, otros no acaban de creer que lo hayan perdido. El Partido Socialista, tanto en el ámbito local como Nacional, debería empezar a cambiar su discurso radicalizado por la proximidad de las elecciones e intentar abrir verdaderas vías de entendimiento con la oposición.

La reforma de la ley electoral propuesta por el PP sería un punto de partida perfecto. No hay nada que nos una más a los Españoles, que el asombro que nos da ver como unos perdedores gobiernan en contra de la voluntad del pueblo.