La delgada linea, que separa el ser educado con ser pelota, puede ser invisible para algunos cenizos que confunden los dos terminos sistemáticamente. Si yo fuera Marcelino y tuviera sus conocimientos informáticos, a esos bastardos les quemaría los ordenadores y chim pum.

Esta noche nos ha visitado un troll. No es la primera vez que lo hace, pero esta vez no he borrado su comentario. Le he contestado y punto. No creo que vuelva aquí de nuevo, pues habrá ido Blog por Blog dejando su falta de inteligencia a modo de rastro. En concreto, lo habrá dejado en todos los Blogs que comentaron ayer la entrada de Marcelino.

Hay personas que no pueden vivir sin joder la marrana y se dedican a faltar al respeto de los demás, pero en nuestra mano está hacerles caso o no. Yo estoy equivocandome al hacer esta entrada, le doy publicidad a alguien que no la merece, pero como no pone de donde viene, ni su Blog, ni su firma real, ni nada de nada, esta publicidad será vana para él.

¿Qué motivo puede tener para hacer esto?

No lo sé. Puede que la impotencia, la falta de riego sanguineo, un atraso en su menstruación...incluso simple diversión. Pero hay que darle las gracias y todo. A mi me ha dado una idea para escribir hoy. Aunque lo siento por Marce...que es quien realmente lo sufre. Y querría que nos explicara porqué lo hace.

Han llegado muchos trolls a la blogosfera desde hace un tiempo. Proliferan como churros e insultan como niñatos. Una edad mental muy baja, menor que la de un gusano, que aún no me explico como puede ser capaz de escribir, y menos aún de enlazar dos frases seguidas.

Un troll ha llegado, liberemos el nuestro para que lo combata.