Los vehículos del año 2010 dependerán menos de los carburantes fósiles y podrán circular sólo con hidrógeno, que al transformarse en agua en la llamada "célula de combustible" producirá la energía necesaria para hacerlo funcionar.

La escalada de los precios del combustible y la preocupación creciente por el medio ambiente, que se ha traducido en unas normas de expulsión de gases más estrictas, ha movido a la industria automovilística a buscar alternativas que aseguren la movilidad en el futuro.

La célula de combustible, en cuyo desarrollo y aplicación a esta industria trabaja la mayoría de los fabricantes automovilísticos europeos desde hace más de diez años, hará posible que se produzca energía eléctrica en los propios vehículos.

La célula de combustible es un dispositivo basado en la combinación química del hidrógeno y el oxígeno, elementos que se transforman en agua y que, en el momento de la reacción, liberan energía suficiente para mover el vehículo.

La compañía francesa PSA Peugeot Citroen considera que este avance tecnológico cambiará la industria automovilística y afirma que el sistema que ha desarrollado en este ámbito permitirá que sus automóviles circulen en 2010 con hidrógeno y expulsen vapor de agua.

El grupo automovilístico germano-estadounidense DaimlerChrysler fue la primera compañía del mundo en lanzar al mercado vehículos propulsados por una célula de combustible: pequeños autobuses que circulan en algunas ciudades y que ayudan a aminorar el total de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) del tráfico urbano.

Además, otras compañías han agregado el dispositivo a sus vehículos con motor híbrido -eléctrico y de gasolina-, como BMW, que presentó en el último salón del automóvil de Frankfurt una versión de la Serie 7 que combina hidrógeno y gasolina.

El problema con el que se encuentran los vehículos que actualmente están propulsados por hidrógeno es la falta de una red de distribución y el gran tamaño del tanque de este gas, que resta espacio a los pasajeros y al maletero del vehículo.

Renault también mostró sus adelantos en este tema, que incluyen un instrumento llamado "reformador", capaz de transformar el combustible líquido en un gas rico en hidrógeno que se purifica hasta que se puede utilizar en la célula.

Por su parte, Volkswagen presentó esta semana una nueva célula de combustión a alta temperatura que, en su opinión, abre la puerta a la producción en serie. El dispositivo de Volkswagen hará posible que el sistema sea más compacto, ligero, resistente y barato.

La compañía previó que los primeros vehículos de prueba con la célula de combustión a alta temperatura estarán listos en 2010 y 10 años más tarde podrán salir al mercado los primeros turismos con un motor de este tipo, apropiados para el día a día y a un precio asequible.

Noticia sacada de "iblynews.com"